Bienvenid@s!!

En este Blog me gustaría hablar de uno de los tipos de enfermedades de mayor polémica y al mismo tiempo desconocimiento en la actualidad... las enfermedades cerebrales. El cerebro es una de las partes más desconocidas del organismo, por ello me intriga y por ello trataré temas relacionados con él. Además, otros temas relacionados con el cerebro serán tratados y procuraré incluír cosas útiles, como juegos, test, presentaciones, etc. también relacionadas.

Espero que sea de vuestro agrado.
Un saludo, Lidia.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Tipos, síntomas y tratamiento de la esclerosis múltiple

En la entrada anterior hablábamos de la esclerosis múltiple. En esta entrada hablaré de las formas en que se presenta, del diagnóstico y del tratamiento que puede recibir quien la padece.


Tipos de esclerosis múltiple

El curso de la esclerosis múltiple no se puede pronosticar. Algunas personas se ven afectadas de forma leve por su enfermedad, pero otras ven cómo su enfermedad avanza rápidamente hasta llegar a la incapacidad total. La mayoría de afectados se sitúa en un término medio. Cada persona experimenta una combinación diferente de síntomas, con lo que podemos distinguir una serie de modalidades definidas en el curso de la enfermedad:

  • Esclerosis múltiple con recaídas o remisiones: Los pacientes sufren recaídas imprevisibles (exacerbaciones, ataques) durante las que aparecen nuevos síntomas o se agravan los que ya tienen. La duración es variable, pueden ser días o meses, pero al final los síntomas remiten; incluso a veces la recuperación es total, pudiendo premanecer la enfermedad inactiva durante meses o años.

  • Esclerosis múltiple benigna: Tras uno o dos brotes en los que la recuperación es completa, esta forma de esclerosis no empeora con el tiempo y no hay incapacidad permanente. Sólo se puede identificar cuando hay una incapacidad mínima a los 10-15 años del comienzo, e inicialmente habrá sido calificada como esclerosis múltiple con recaídas o remisiones. Se tiende a asociar este tipo de esclerosis con síntomas menos graves al comienzo.

  • Esclerosis múltiple progresiva secundaria: Cuando inicialmente la esclerosis múltiple es con recaídas y remisiones, se desarrolla posteriormente una incapacidad progresiva en el curso de la enfermedad, frecuentemente con recaídas superpuestas.

  • Esclerosis múltiple progresiva primaria: Se caracteriza por la ausencia de ataques definidos, pero hay un comienzo lento y un empeoramiento paulatino y constante de los síntomas. Se acumulan las deficiencias e incapacidad que, en un determinado momento pueden estabilizarse, pero que también podrían continuar durante meses y años.
Diagnóstico

El neurólogo se basa en la historia clínica y en la exploración física del paciente. Así que es muy importante que éste explique al médico todos los detalles y síntomas que haya notado. Cuando la esclerosis múltiple es temprana, los síntomas son muy leves y pueden mitigarse espontáneamente, dando lugar a pensar que no está realmente enfermo o que se trata de otra enfermedad; por esta razón su diagnóstico puede prolongarse.

Las exploraciones que van a llevar a un diagnóstico se van a basar en el historial clínico del paciente y en una serie de pruebas:

  • En primer lugar, un neurólogo observa los signos que podrían indicar esclerosis múltiple (movimientos oculares, coordinación de movimientos, reflejos, lenguaje...), pero no puede solo con esto determinar de qué enfermedad se trata.
  • Como la desmielinización provoca un enlentecimiento en la transmision del impulso, se va a medir la velocidad mediante potenciales evocados auditivos y visuales, es decir, colocando unos pequeños electrodos que monitorizan las ondas del cerebro y que indican la velocidad a la que se transmite el estímulo desde que el paciente lo recibe hasta que lo reconoce su cerebro.
  • Luego, una resonancia magnética permitirá al médico observar anomalías en el cerebro mediante las imágenes que genera esta técnica. Pero esta prueba no es concluyente, puesto que las anomalías cerebrales que presenta la esclerosis también se ven en otras enfermedades y, a veces, otras anomalías no son captadas por el examen.

  • La punción lumbar terminará de determinar el diagnóstico: en el líquido extraído de la médula espinal a nivel de las vértebras lumbares se analiza y en él se observan las anomalías propias de la esclerosis múltiple.
Tratamiento

No existen por ahora tratamientos que logren curar la esclerosis múltiple al completo, pero sí hay una serie de tratamientos que modifican su evolución, mejoran los síntomas y rehabilitan al paciente.

Los brotes o recaídas se tratan con corticoides o esteroides, que son antiinflamatorios y reducen la gravedad y duración de los ataques. Los inmunomoduladores modifican la evolución de la enfermedad (interferones, que han de ser revisados por el neurólogo por sus posibles adversidades).

Los tratamientos van a mejorar la calidad de vida del paciente, van a conservar su funcionalidad y van a prevenir discapacidades en el lenguaje, la motricidad, la deglutición, etc. Son muchas veces necesarios los cuidados de enfermería y la atención psicológica. Pero de gran importancia es también el tratamiento personal de la familia y seres queridos cercanos, y, por supuesto, lo que el paciente ponga de su parte:
  • Hablar de lo que pasa y de los sentimientos que la situación le provoca.
  • Tener una actitud positiva de cara a la superación de los síntoma.
  • No rechazar la ayuda de personas cercanas ni de profesionale.
  • Llevar una vida disciplinada y tranquila.
  • Establecer prioridades, estrategias para desarrollar una vida social y pensar en situaciones que hagan sentirse mejor.
  • Determinar objetivos y hacer planes de futuro.
  • Tomar la iniciativa en todo aquello que afecta a uno directamente.
  • No lamentar las decisiones tomadas.
  • Evitar que la enfermedad sea el centro de la vida del enfermo y de su familia.
  • No buscar culpables de la enfermedad ni de lo que no salga bien.
  • Aprender técnicas de relajación para superar las situaciones críticas.
  • No dudar en acudir al psiquiatra, al psicólogo, al fisioterapeuta o a cualquier profesionalque pueda ayudar a superar los trastornos asociados (depresión, pérdida de movilidad, etc.).
Los enfermos con esclerosis múltiple pueden, en muchos casos, llevar una vida activa y medianamente normal si se cuidan. Lo básico es la comunicación: si el enfermo comparte sus sentimientos le ayudará a superarlo.





Un saludo.
Lidia.



Fuentes:
DMedicina
El Mundo
Wikipedia

lunes, 16 de febrero de 2009

Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central, es decir, afecta a la médula espinal y al encéfalo. Como ya se veía en la entrada sobre el cerebro, las neuronas tienen unas prolongaciones que sirven para transmitir los impulsos a otras neuronas (axones), que están cubiertas por una sustancia llamada mielina, que hace que los impulsos que envía el cerebro al resto del organismo y los que llegan a él por medio del sistema nervioso periférico (nervios) circulen con mayor rapidez y eficacia. La esclerosis múltiple hace que las neuronas no puedan transmitir ese impulso de forma normal porque provoca la desmielinización, esto es, la pérdida de esa mielina que recubre a los axones.



La forma en que esta enfermedad afecta a las neuronas se debe a la acción del sistema inmunitario, cuya acción principal es la de defendernos y protegernos de agresiones externas tales como virus, bacterias, etc. En las personas con esclerosis múltiple las células del sistema inmune destruyen poco a poco la mielina, como si de una partícula extraña se tratase (pues es el sistema que utilizan para defendernos: destruyen las partículas extrañas). La mielina que se ha destruído se vuelve a regenerar, pero de forma discontinua, por lo tanto implica secuelas: la esclerosis múltiple.

Causas

Las causas de la esclerosis múltiple no están claras. La razón por la que el cuerpo envía un ataque defensivo contra sus propios tejidos podría deberse a un virus, a diversos factores ambientales, como la contaminación, las radiaciones, etc. pero no se sabe exactamente a qué se debe esta enfermedad degenerativa. No se cree que sea hereditaria, pero sí hay un ligero aumento de probabilidad en personas con antepasados que la padecieron.

Síntomas

Al inicio de la enfermedad los síntomas a penas se distiguen por su levedad, pero a medida que va avanzando en el tiempo, se comienzan a presentar los efectos típicos de las enfermedades del sistema nervioso:
  • Pérdida parcial de la visión o alteraciones tales como ver doble, borroso...

  • Sensaciones anormales (hormigueos, picazón, etc.).

  • Efectos sobre los músculos: pérdida de masa y tono musculares, debilidad, fatiga, rigidez muscular, espasmos, calambres, tics...

  • Descoordinación de los movimientos.

  • Problemas al tragar, al respirar, problemas en el habla.

  • Problemas de memoria, depresiones y ansiedad, problemas en el reconocimiento de caras, en la realización de tareas complejas, en el seguimiento de órdenes detalladas, etc.

  • Estreñimiento y disfunción sexual.




Fuentes:
Wikipedia
Kids Health
El mundo

Vídeo extraído de Youtube

miércoles, 11 de febrero de 2009

Epilepsia durante el embarazo y la lactancia

La epilepsia afecta aproximadamente a un 0,5% de las mujeres en edad fértil. El embarazo por sí mismo no induce un mayor riesgo de crisis, siempre que se realice un adecuado control del tratamiento.


Antes del embarazo

Es conveniente que todas las mujeres epilépticas en edad fértil reciban información sobre los riesgos y problemas que pueden tener ella o su hijo en caso de embarazo:
  • La posibilidad de transmisión de la epilepsia a la descendencia es relativamente baja y depende del tipo de epilepsia, siendo del 0% para las sintomáticas, del 3% para las idiopáticas y de un 50% en las asociadas a herencia dominante, que son muy raras.

  • La probabilidad de que sus hijos sean normales es superior al 90%, y en el caso improbable de que tengan una malformación es frecuente que sea irrelevante o pueda ser tratada quirúrgicamente.

Cuando la mujer desee o prevea que pueda quedar embarazada debe acudir a su médico a fin de:
  • Regular la dosis de los medicamentos antiepilépticos para evitar la presencia en sangre de niveles plasmáticos altos.

  • Intentar, cuando sea posible y siempre bajo indicación médica, la retirada del tratamiento.
Durante el embarazo

Generalmente, la paciente acude a la consulta cuando ya está embarazada. En estos casos, no suele estar indicado un cambio de la medicación, ya que cuando la mujer y el médico saben que la paciente está embarazada ya se han producido las teóricas malformaciones que se intentan evitar. Frente a ello, existe un alto riesgo de descompensación de las crisis y sobre todo la aparición de un estatus epiléptico con su elevada mortalidad materna y fetal que no compensan las hipotéticas ventajas del cambio de tratamiento. Tampoco es conveniente intentar suprimir la medicación durante el embarazo.



Las medidas que se pueden tomar son las siguientes:
  • Reducir el número de medicamentos antiepilépticos y las dosis, en especial durante el primer trimestre, siempre que ello no suponga empeorar las crisis.

  • Insistir en que la medicación se tome correctamente.

  • Evitar la privación de sueño.

  • No aumentar la dosis, si es posible, hasta el segundo trimestre del embarazo.

  • Realizar controles más frecuentes por su médico.

  • Si aparece alguna crisis, tratarla enérgicamente.

  • Administrar suplementos vitamínicos para evitar déficits de ácido fólico y vitamina D.

En el parto

El parto debe realizarse en medio hospitalario, aunque de por sí no es más complicado que el de cualquier otra mujer. Si durante el parto se presentasen crisis que no respondiesen al tratamiento o dificultasen la colaboración de la paciente estaría indicado el parto mediante cesárea.

Tras el parto

Tras el parto puede producirse un aumento en los niveles plasmáticos de antiepilépticos, que debe ser controlado por el médico regulando las dosis de la medicación. Debe evitarse la privación de sueño en la madre, para paliar así el riesgo de una crisis.

Debe conocerse que la mayor parte de los medicamentos antiepilépticos pasan a la leche materna, aunque en proporciones diferentes. Por ello, la lactancia materna puede no ser recomendable, según los casos, y si fuese necesaria, no debe ser prolongada.




Fuentes:
Enciclopedia Médica Familiar. Espasa.

martes, 10 de febrero de 2009

Epilepsia en la escolarización y el aprendizaje.

¿Qué problemas presenta la epilepsia en la escolarización y el aprendizaje?

El niño epiléptico que está bien controlado o que solo tiene un escaso número de crisis al año puede y debe acudir a un colegio normal. Sin embargo, cuando las crisis son frecuentes, existe retraso mental, trastornos de la conducta u otras alteraciones que dificulten el aprendizaje, debe plantearse, de acuerdo con el neurólogo y los educadores, el tipo de escolarización y el lugar donde realizarla (centro de Educación Especial, Aulas de Integración Progresiva).


En general, la epilepsia no es un proceso que produzca de por sí una disminución de las facultades intelectuales:
  • Aproximadamente el 75% de los niños con epilepsia sufren formas benignas de la enfermedad y tienen una inteligencia normal. En los casos en que existan problemas de aprendizaje puede ser de gran utilidad la orientación psicopedagógica especializada.

  • En un 15% de los niños puede haber diversos grados de retraso mental. La presencia de retraso mental depende fundamentalmente del tipo de epilepsia, de que exista una lesión cerebral, de la edad de comienzo (cuanto más precoz, peor pronóstico) o de la duración y frecuencia de las crisis. Hay algunos tipos de epilepsia que se asocian a menudo con retraso mental (síndrome de West, síndrome de Lennox, encefalopatías epilépticas, etc.).

www.educima.com

En ocasiones, los fármacos antiepilépticos también pueden ser causa de retraso en el aprendizaje, dependiendo del tipo de medicamento usado, de la dosis y de si se emplean asociaciones de medicamentos (politerapia). El efecto negativo de algunos medicamentos antiepilépticos sobre el rendimiento escolar se debe a que pueden producir una reducción en la capacidad para mantener la concentración y atención, cansancio, lentitud de pensamiento, etc. Hoy en día, se tiende a emplear fármacos que no interfieran sobre las funciones mentales, a la vez que se realiza un estricto control de las dosis empleadas. Además, no debe olvidarse que la posible aparición de estos efectos negativos de los fármacos antiepilépticos suele ser rara y queda ampliamente compensada por los efectos beneficiosos derivados de un buen control de las crisis.

Como la edad de aparición de la epilepsia suele coincidir con la época de escolarización, pueden presentarse problemas en la adaptación escolar y en el rendimiento académico. En la mayoría de los casos, estos problemas no se deben a la epilepsia en sí o a los medicamentos utilizados, sino más bien a factores ambientales, como el exceso de protección familiar o el "rechazo" social por ser epiléptico. La actitud de los padres, educadores o del médico del colegio es de la mayor importancia para que el niño epiléptico no pierda la confianza en sí mismo y la autoestima.

Algunos tipos de crisis como las "ausencias", sobre todo si son frecuentes, van a dificultar el aprendizaje, ya que durante las mismas el niño se queda en blanco, con la mirada fija al frente, como ausente. Al "desconectar" en las clases durante segundos de forma repetida, no entenderá las explicaciones, se le considerará como distraído, sin interés, etc.




Lidia López.


Fuentes:
Enciclopedia Médica Familiar. Espasa.
www.educima.com


lunes, 9 de febrero de 2009

Epilepsia

El origen de la epilepsia es una lesión o alteración en el funcionamiento cerebral. Se da entre seis y ocho de cada mil personas y la mayoría llevan una vida prácticamente normal.

La epilepsia es un trastorno en el cerebro en el que un grupo de neuronas se descargan de forma incontrolada, brusca, excesiva y repetida; este grupo de células va a ser el foco epiléptico. Durante esa descarga se van a producir lo que conocemos como ataque epiléptico, cuyas características van a verse determinadas por la zona del cerebro en la que se produzca la descarga. Serán episodios de poca duración pero que pueden ser muy escandalosos y peligrosos por lo que puedan acarrear. Por ejemplo, si se producen convulsiones y el paciente está solo podría golpearse y tener lesiones importantes.


Causas

Las causas principales de epilepsia son múltiples y variadas, y en muchas ocasiones no se pueden definir, presentándose la mayoría en la infancia. Se trata entonces de epilepsia idiopática o criptogenética, y viene determinada por factores hereditarios.

Por otro lado, podemos hablar de epilepsia sintomática, cuando es consecuencia de una lesión cerebral ya conocida. En la infancia se producen generalmente a causa de infecciones, traumatismos y por falta de oxigenación al cerebro durante partos complicados, que hacen que células cerebrales mueran dando lugar a la enfermedad.

En adolescentes y adultos se puede producir como consecuencia, también, de traumatismos craneales: caídas, golpes, accidentes de tráfico... Además, los tumores cerebrales, malformaciones, infecciones del sistema nervioso (meningitis, encefalitis, etc.) y las drogas.

En edades más avanzadas se suelen dar por derrames cerebrales e infartos.

Las crisis epilépticas

Las crisis epilépticas se pueden manifestar de muchas formas. Algunas son muy aparatosas, como ya se decía al principio, pero en otras ocasiones pasan desapercibidas. Por esta razón se clasifican en tres grupos, en los que los síntomas serán distintos: las crisis generalizadas, las parciales o focales y las inclasificables.
  • Son crisis generalizadas aquellas que se originan cuando la descarga eléctrica neuronal se produce desde el principio en todo el cerebro simultáneamente, de forma difusa. Este tipo de crisis pueden conllevar convulsiones o no. Se pierde la conciencia desde el principio del ataque.
  • Las crisis focales o parciales se dan cuando la descarga afecta a un "foco", es decir, a una pare concreta del cerebro. Pueden ser simples o complejas. Las simples constan de síntomas variados dependiendo de la zona del cerebro en que se encuentre el foco; así se pueden producir sacudidas rítmicas en las manos, pies y cara; se perciben olores, sabores y sonidos; alucinaciones visuales; recuerdos, etc. Las crisis parciales se caracterizan por la pérdida de conciencia, al igual que las generalizadas, pero durante unos instantes en los que el paciente tiene la mirada perdida, no obedece a lo que se le dice y realiza movimientos automáticos, como gesticular con las manos, movimientos de chupeteo, de deglutición, repetición de palabras que, a menudo, son incoherentes, etc. Al "despertar" de su estado de crisis, el paciente no recuerda nada y se encuentra confuso.
  • Las crisis inclasificables, como su propio nombre indica, son el resto, que no podemos clasificar debido a que los síntomas no se pueden incluír en el resto de grupos.

Diagnóstico

El diagnóstico clínico de la epilepsia se basa en la descripción de los síntomas por el paciente y las personas que le rodean y que han presenciado las crisis. Por esta razón es importante quedarse con las características de los ataques, para poder ser más concisos a la hora de comentárselas al médico y que así el diagnóstico sea más preciso.

Existen enfermedades que, por sus síntomas, podrían aparentar ser epilepsia y que en realidad no lo son: las bajadas de azúcar y la tensión arterial, las crisis histéricas, etc., que también pueden producir pérdidas de conciencia, convulsiones y movimientos anormales. Así que, para detectar si se trata de epilepsia, un neurólogo va a realizar una serie de exploraciones:
  • Examen neurológico, en el que se observa la fuerza, la sensibilidad, los reflejos, el equilibrio, el campo y agudeza visuales, la motilidad ocular, el estado mental, etc.
  • Análisis de sangre, con el que se va a determinar la cantidad de azúcar en sangre, las vitaminas, el calcio, cómo funcionan el riñón y el hígado, si existe infección... A veces también se analiza la orina e incluso, el líquido cefalorraquídeo (el que rodea al cerebro).
  • Electroencefalograma, que permite observar la actividad eléctrica del cerebro a través de unos electrodos que se colocan sobre la superficie del cuero cabelludo, actividad que se registra. En ocasiones se complementa con ciertos estímulos, como destellos de luz repetidos o haciendo respirar al paciente rápida y profundamente por la boca, lo que permite observar cómo reacciona el cerebro y descubrir focos que podrían haber pasado despercibidos. El electroencefalograma se realiza durante unos minutos, pero también cabe la posibilidad de mantenerlo conectado durante las veinticuatro horas de un día, durante la actividad normal del paciente, para así observar con más precisión sus impulsos. Se podría realizar en el hospital o en casa, con "monitorización ambulatoria".
  • TAC craneal o escáner, que nos permite diagnosticar diversas lesiones como hemorragias, infartos, tumores, malformaciones, etc., estudio que a veces obliga a inyectar un contraste yodado por vía endovenosa.
  • Resonancia magnética, que se va a realizar, sobre todo, en caso de embarazo, puesto que no utiliza rayos X y permite estudiar, previa inyección de un contraste ferromagnético, las posibles lesiones. No se puede realizar si el paciente porta marcapasos o elementos metálicos.
  • Tomografía, que permite estudiar el flujo sanguíneo al cerebro mediante la inyección vía endovenosa de una sustancia radioactiva pero inocua para el organismo; puede, en algunos casos, ayudar a localizar focos. Existe un tipo de tomografía, la tomografía de emisión de positrones, que mide el metabolismo de las partes del cerebro (su funcionamiento celular); permite así localizar la zona de inicio de la crisis puesto que su actividad metabólica es distinta.




¿Cómo tratar al enfermo de epilepsia?

La epilepsia se trata con medicamentos, pero además se deben tener en cuenta una serie de recomendaciones, y, en muy pocos casos, se puede acudir a la cirugía.

  • Un paciente epiléptico debe realizar controles de forma periódica, para evitar o minimizar el riesgo de complicaciones.
  • Las convulsiones epilépticas son sacudidas de todo el organismo de forma rápida y continua durante unos segundos o minutos. Cuando a una persona le dan convulsiones debemos ante todo evitar que se lesione debido a los golpes que puede darse al sufrir tales movimientos incontrolados.
¿Qué hacer en caso de convulsiones?
1. Lo primero que debemos hacer es colocar a la persona en un área libre del suelo, apartando muebles u objetos con los que se pueda herir.
2. A continuación colocaremos un cojín, chaqueta, lo que tengamos a mano que pueda amortiguar los golpes para colocarlo bajo su cabeza y evitar así traumatismos craneales contra el suelo (por supuesto, que no contengan botones o cremalleras u objetos que puedan lastimarle aún más).
3. Aflojaremos aquello que le oprima: prendas muy ajustadas, sobre todo rodeando al cuello.
4. Por si existe vómito, debemos colocar a la persona de lado, para evitar así que se ahogue.
5. Si tiene tratamiento, haremos lo que el médico ya haya indicado para estos casos.
6. Esperaremos a que se recupere y a la asistencia médica, vigilando al paciente, sus constantes vitales (pulso, frecuencia...).


Lo que nunca debemos hacer en caso de convulsiones es colocar objetos entre los dientes, ni nuestros dedos. Tampoco debemos restringirle, oprimirle, moverle (a menos que corra riesgos de lesión). No trataremos de evitar la crisis, puesto que él o ella no es consciente de lo que está pasando, así que no puede hacer nada. Por último, no debemos administrar por vía oral nada hasta que esté totalmente lúcido y calmado.

En posteriores entradas hablaré sobre otros aspectos de la epilepsia, como lo que sucede en mujeres embarazadas, cómo le afecta a un niño en el aprendizaje, etc.

Hasta entonces.
Un saludo, Lidia.



Fuentes:

Enciclopedia Médica Familiar. Espasa.
Wikipedia
Medline Plus
Vídeo extraído de Youtube.

sábado, 7 de febrero de 2009

Parkinson

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa, al igual que el Alzhéimer; es decir, los efectos sobre el sistema nervioso van aumentando con el tiempo y paulatinamente. El motivo por el cual se produce es la producción acelerada de axones mielinizados. Generalmente afecta a personas en edad avanzada, aunque se dan algunos casos tempranos o juveniles; se desarrolla en un período de entre 10 y 25 años.


El Parkinson implica la pérdida de las células cerebrales que producen dopamina, un neurotransmisor (sustancia química que pasa de una neurona a otra transmitiendo la información desde o hacia el cerebro) directamente ligado al movimiento.

http://www.saludhealthinfo.com/seniors/images/TheParkinsons-Journey.jpg

Causas

Sus causas pueden ser muy variadas:
  • Depende de factores familiares (con antecedentes familiares de la enfermedad y sexo masculino se tienen mayores posibilidades de padecer Parkinson).
  • Los medios rurales, el consumo de aguas no procesadas, la exposición a sustancias tóxicas, etc. aumentan los riesgos.
  • También es perjudicial, en este sentido, el café; pero en menor término que el punto anterior.
  • Otras causas pueden ser los tumores cerebrales, la hidrocefalia (que consiste en que el líquido que rodea al sistema nervioso para protegerlo es excesivo, lo cual oprime las estructuras), las inflamaciones en el cerebro, etc.
Síntomas

En cuanto a síntomas,los enfermos de Parkinson sufren, sobre todo, manifestaciones motoras: los temblores son el síntoma más común, pero además, una lentitud extrema al realizar movimientos voluntariamente (bradicinesia) y rigidez muscular. Todo esto implica que los movimientos como andar, coger cosas con las manos, parpadear, etc. los van a realizar lentamente y, en ocasiones, sin coordinación.

El habla disminuye su volumen (hipofonía) y existe descontrol en las glándulas salivares, pues se produce saliva en exceso (sialorrea). Al verse afectados los músculos, la cara pierde su expresividad, la boca resulta difícil de cerrar...

Además de síntomas físicos, existen otros síntomas de naturaleza más psicológica, como alteraciones en el sueño, depresión, ansiedad; y los síntomas típicos de la pérdida neuronal: pérdida de memoria y alteraciones cognitivas, dificultades en el habla, pérdida de algunas capacidades sensoriales (olfato, tacto, etc.), dolor.

En algunos casos se llegó a desarrollar algún tipo de psicosis, bien por los medicamentos administrados para combatir la enfermedad, bien por la situación psicológica del propio paciente, pero sobre todo, es desencadenada por la demencia y la depresión.

Tratamiento

El tratamiento es muy variado, pero sobre todo se centra en la administración de sustancias que el organismo transforma en dopamina, el neurotransmisor del que hablábamos al principio. Pero también, sustancias que actúan igual que él. Para el dolor, la depresión y otros síntomas que surgen, se utilizan otras sustancias.

Es muy importante que el enfermo haga ejercicio físico y el tratamiento psicológico, tanto para el enfermo como para el cuidador.

Me ha resultado curioso un vídeo que he encontrado buscando información sobre el Parkinson. La verdad es que resulta casi irónico, pero un hombre, paciente de la enfermedad, se siente mejor al consumir éxtasis (cuando las drogas podrían generar la enfermedad); cuando toma este estupefaciente se siente mejor, tanto física como psicológicamente. Pero tomar éxtasis es peligroso; por ello no buscan otra solución.

En los estudios que le realizan, antes y después del consumo de éxtasis (sin tomar sus medicamentos de siempre: dopamina), descubrieron que no aumentaba demasiado su producción de dopamina, así que el éxtasis está relacionado con los movimientos por otra vía distinta; es decir, no afecta prácticamente a la dopamina.

Aquí os dejo el vídeo. Es realmente interesante.


Un saludo.
Lidia.


Fuentes:
Health Plan of New York
Wikipedia

Vídeo extraído de:
Dailymotion



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