Bienvenid@s!!

En este Blog me gustaría hablar de uno de los tipos de enfermedades de mayor polémica y al mismo tiempo desconocimiento en la actualidad... las enfermedades cerebrales. El cerebro es una de las partes más desconocidas del organismo, por ello me intriga y por ello trataré temas relacionados con él. Además, otros temas relacionados con el cerebro serán tratados y procuraré incluír cosas útiles, como juegos, test, presentaciones, etc. también relacionadas.

Espero que sea de vuestro agrado.
Un saludo, Lidia.
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martes, 26 de mayo de 2009

Consecuencias del derrame cerebral

Los efectos del derrame cerebral varían de persona a persona en función del tipo, la gravedad y la ubicación del ataque. El encéfalo es un órgano extremadamente complejo y cada una de las zonas del mismo es responsable de una función o capacidad específica. Cuando una zona del encéfalo resulta dañada, que es lo ocurre con un derrame cerebral, las consecuencias pueden ser que se produzca el deterioro de alguna función. El deterioro consiste en la pérdida de la función normal de una parte del cuerpo. A veces el deterioro produce como resultado una discapacidad o la incapacidad de realizar una actividad de forma normal.


El encéfalo se divide en tres áreas principales:

* El cerebro (formado por dos mitades, los hemisferios derecho e izquierdo).
* El cerebelo.
* El tronco del encéfalo.

Según cuál de estas tres áreas resulte dañada por el derrame cerebral, los efectos pueden ser muy diferentes.

El cerebro es el responsable del control de habilidades como el movimiento y las sensaciones, el habla, el pensamiento, el razonamiento, la memoria, la función sexual y regula las emociones. El cerebro se divide en dos hemisferios, el derecho y el izquierdo.

Dependiendo del área y el lado del cerebro afectado por el derrame cerebral, se pueden ver afectadas alguna o todas las siguientes funciones del cuerpo:

  • Movimiento y sensibilidad.
  • Habla y uso del lenguaje.
  • Alimentación y deglución.
  • Visión.
  • Función cognoscitiva (pensar, razonar, juicio y memoria).
  • Percepción y orientación del entorno.
  • Cuidados personales.
  • Control de la vejiga y el intestino.
  • Control emocional.
  • Capacidad sexual.

Aparte de estos efectos generales, se pueden producir algunos deterioros específicos cuando un área determinada del cerebro resulta dañada.

  1. Efectos de un derrame cerebral en el hemisferio derecho
Los efectos de un derrame cerebral en el hemisferio derecho del cerebro pueden incluir los siguientes:

  • Debilidad (hemiparesia) o parálisis (hemiplejía) y deterioro sensorial en el lado izquierdo.
  • Negación de la parálisis o del deterioro y percepción reducida de los problemas causados por el derrame cerebral (este concepto se conoce como "negligencia izquierda").
  • Problemas visuales, incluyendo la incapacidad de ver el campo visual izquierdo de ambos ojos (hemianopsia homónima).
  • Problemas espaciales con la profundidad de la percepción o las direcciones, como arriba/abajo o delante/detrás.
  • Incapacidad de localizar o reconocer alguna parte del cuerpo.
  • Incapacidad de entender los mapas y encontrar cosas como ropa u objetos de tocador.
  • Problemas de memoria.
  • Cambios en el comportamiento, como ausencia de preocupación ante determinadas situaciones, impulsividad, comportamiento inapropiado y depresión.

2. Efectos de un derrame cerebral en el hemisferio izquierdo

Los efectos de un derrame cerebral en el hemisferio izquierdo del cerebro pueden incluir los siguientes:

  • Debilidad (hemiparesia) o parálisis (hemiplejía) y deterioro sensorial en el lado derecho.
  • Problemas para hablar y para entender el lenguaje (afasia).
  • Problemas visuales, incluyendo la incapacidad de ver el campo visual derecho de ambos ojos (hemianopsia homónima).
  • Deterioro en la capacidad de manejar números o de organizar, razonar y analizar artículos.
  • Cambios en el comportamiento, como depresión, demasiada cautela e indecisión.
  • Deterioro de la capacidad de leer, escribir y aprender nueva información.
  • Problemas de memoria.

3. Efectos de un derrame cerebral en el cerebelo

El cerebelo está ubicado debajo y detrás del cerebro, en la parte posterior del cráneo. Recibe la información sensorial del cuerpo a través de la médula espinal y ayuda a coordinar la acción y el control de los músculos, los movimientos finos, la coordinación y el equilibrio.

Aunque los derrames cerebrales son menos frecuentes en la zona del cerebelo, sus efectos pueden ser graves. Cuatro de los efectos frecuentes en los derrames cerebrales que afectan al cerebelo son los siguientes:

  • Incapacidad de caminar y problemas con la coordinación y el equilibrio (ataxia).
  • Mareos.
  • Dolores de cabeza.
  • Náuseas y vómitos.

4. Efectos de un derrame cerebral en el tronco del encéfalo

El tronco del encéfalo está ubicado en la base del encéfalo, justo por encima de la médula espinal. Muchas de las funciones de "soporte vital" del cuerpo, como los latidos del corazón, la presión sanguínea o la respiración están bajo el control del tronco del encéfalo. También contribuye a controlar los principales nervios que intervienen en el movimiento de los ojos, la audición, el habla, la masticación y la deglución. Algunos de los efectos frecuentes que produce un derrame cerebral en el tronco del encéfalo incluyen problemas con lo siguiente:

  • Función del corazón y respiración.
  • Control de la temperatura del cuerpo.
  • Equilibrio y coordinación.
  • Debilidad o parálisis en las cuatro extremidades.
  • Masticación, deglución y habla.
  • Visión.
  • Coma.

Desgraciadamente, es frecuente que se produzca la muerte en los derrames cerebrales del tronco del encéfalo.







Fuentes:
Información extraída directamente de HealthSystem, University of Virginia.

viernes, 30 de enero de 2009

Derrame cerebral

Cuando en el cerebro se paraliza el flujo sanguíneo, bien por la formación de un coágulo o por la ruptura de algún vaso que hace que la sangre se vierta en el interior del cerebro, se produce lo que conocemos como derrame o ataque cerebral, apoplejía o accidente cardiovascular.


Existen varios tipos distintos de derrame cerebral:
  • El ataque cerebral isquémico es provocado por un coágulo que se forma en alguna arteria que irriga al cerebro, ocasionando así su taponamiento e impidiendo la llegada de oxígeno y nutrientes a sus células, que se dañan o mueren. También se puede llamar trombosis cerebral.
  • El ataque cerebral hemorrágico se produce cuando una arteria se rompe en el cerebro y vierte la sangre al interior, impidiendo también la llegada de nutrientes y oxígeno a las células cerebrales.
  • Los ataques cerebrales isquémicos transitorios se producen cuando el cerebro no recibe sangre durante unos instantes, cuando el flujo se interrumpe breve y temporalmente.


Ocasionalmente, en ataques cerebrales muy breves en los que las células sólo se han dañado, sin llegar a la muerte, se pueden recuperar las células; pero si éstas mueren no son recuperables, lo que va a producir una serie de síntomas permanentes en el paciente, los propios de las pérididas de células de cerebro (como es el caso del Alzhéimer, tumores cerebrales malignos, etc.).

Los ataques cerebrales isquémicos son los más comunes (80% del total de ataques cerebrales según el Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Derrame Cerebral); mientras que un 20% son hemorrágicos.


Síntomas
Los síntomas dependen, en gran parte, del tipo de ataque del que se trate. Por ejemplo, en los ataques isquémicos transitorios, los síntomas son menos duraderos (entre unos minutos y excasas horas), pero no por ello menos importantes. Siempre se debe avisar al médico ante los primeros síntomas y también si es algo pasajero, pues en unas horas podría desencadenar un ataque isquémico del primer tipo, que ya sería un ataque duradero que tendría secuelas permanentes.
  • Los primeros síntomas son dificultades para hablar y entender y la confusión.
  • De pronto se siente un adormecimiento en todo un lado del cuerpo (mitad de la cara, pérdida de visión en el ojo de esa mitad o de los dos, brazo y pierna, etc.).
  • Mareos, pérdida del equilibrio y dificultades, también, para caminar y coordinar los movimientos.
  • Dolor de cabeza repentino sin una causa conocida.
Si se reconocen estos síntomas a tiempo debemos llamar a urgencias en seguida, donde con ayuda de algún anticoagulante tratarán los sanitarios de deshacer el coágulo, consiguiendo así que el paciente no llegue al coma y la muerte y siendo, en ocasiones, capaces de evitar algún daño como la parálisis, la ceguera, etc. según la zona cerebral que se vio más afectada. Nos pedirán la hora en que se produjo el primer síntoma para poder aplicar con precisión los medicamentos, con lo que debemos estar atentos.

Causas

Los derrames cerebrales se ven propiciados por:
  • La presión arterial alta, si se mantiene en un período largo de tiempo, hace que las arterias se estrechen y se debiliten, lo que puede dar lugar a hemorragias (ataque cerebral hemorrágico).
  • Los problemas cardíacos.
  • Los derrames cerebrales anteriores.
  • La diabetes.
  • El tabaco, el alcohol y las drogas.
  • El colesterol alto: las placas o depósitos de grasa que se generan en las arterias pueden hacer que la sangre las rodee formando un coágulo que acaba por provocar una trombosis; si el trombo se desplaza al cerebro por la circulación -émbolo- puede llegar al cerebro, haciendo que la arteria se tupa.
Así que la prevención la medida más importante: cambiar nuestros hábitos en caso de vernos englobados en alguno de estos aspectos puede ser lo que nos salve de un derrame cerebral, junto con saber reconocer los síntomas y avisar al servicio de urgencias cuanto antes, fijándonos, como ya decíamos anteriormente, en la hora de los primeros síntomas y actuando con rapidez para que los tratamientos que van a serle administrados al paciente actúen cuanto antes, impidiendo así una pérdida masiva de células cerebrales y la muerte. Recuerden que en caso de un derrame cerebral isquémico transitorio NO se deben ignorar los síntomas.

Otros factores que influyen en la aparición de un derrame cerebral no son controlables: la edad, el género, la raza.

Según las estadísticas de la Asociación Americana del Corazón y la Asociación del Ataque Cerebral de Estados Unidos, estos factores influyen del siguiente modo:
  • En cuanto a la edad, a partir de los 60 años el riesgo de derrame cerebral aumenta, produciéndose un 70% de los ataques en personas que superan dicha edad.
  • En lo que al género se refiere, los hombres tienen mayor probabilidad de padecer un derrame cerebral; pero son las mujeres las que mayor riesgo corren de muerte en caso de sufrirlo.
  • Con respecto a la raza, se producen más derrames cerebrales entre los afroamericanos que entre estadounidenses de raza blanca u origen hispano.

Secuelas

En algunos casos, la muerte de las células cerebrales provoca que los impulsos nerviosos no lleguen a su destino; así, pueden aparecer casos de gente recuperada pero con discapacidades físicas (parálisis), problemas en el habla, en la coordinación, etc.

Según el estudio realizado por la revista Stroke, muchas de las personas recuperadas de un derrame cerebral se vuelven sedentarias. La cuestión es que no quedaron discapacitadas físicamente como para no poder andar, por lo que si se ceden al sedentarismo podrían tener un segundo derrame con gran facilidad.





¿Cómo tratar al paciente que sufrió un ataque cerebral?
  • El cuidador debe hacer preguntas al médico cuando acompañe al paciente a las visitas, pero con cuidado: primero comentará al paciente lo que va a preguntarle y, a la hora de hacerlo, con tacto, sobre todo si sabe que él no quiere saber la respuesta.
  • Los cambios de comportamiento y humor son normales, pues se encuentra en una situación difícil. El cuidador debe mantener la calma, aunque en ocasiones es difícil.
  • El enfermo ha de ser activo e independiente, así que el encargado de su cuidado debe permitirle hacer cosas y tareas cotidianas para que se sienta útil.
  • Es muy importante que el cuidador no deje a un lado su vida: preocúpese de tener tiempo libre, descanso, sin dejarse de lado solo por cuidarle. Las técnicas de relajación y el ejercicio son buenos para el estrés que pueda generar.
  • Pida ayuda a médicos, familiares, amigos, para que todo el peso de la enfermedad no caiga sobre usted y el paciente. Existen grupos de apoyo para cuidadores, en los que podrá poner en común cosas y desahogar de lo que supone la enfermedad del paciente.
  • El cuidador ha de tener actitudes positivas, comunicativas, la conversación y el sentir que no está solo le ayudará al paciente, si no a superar, a mejorar el estado de su enfermedad.

Como siempre en este tipo de enfermedades, es difícil ponerse en el lugar de la persona cuidadora y es fácil decir cómo se debe hacer; pero como siempre digo, paciencia y suerte... y, con respecto a los tumores cerebrales: ante todo, prevención.


Hasta la próxima!


Fuentes:
Medline Plus
Reuters Health
Texas Hearth Institute
Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y Derrame Cerebral
El espacio del Dr. Pet's
Cleveland Clinic

Vídeo descargado de Healthy Roads Media

Acreditaciones

 
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