Bienvenid@s!!

En este Blog me gustaría hablar de uno de los tipos de enfermedades de mayor polémica y al mismo tiempo desconocimiento en la actualidad... las enfermedades cerebrales. El cerebro es una de las partes más desconocidas del organismo, por ello me intriga y por ello trataré temas relacionados con él. Además, otros temas relacionados con el cerebro serán tratados y procuraré incluír cosas útiles, como juegos, test, presentaciones, etc. también relacionadas.

Espero que sea de vuestro agrado.
Un saludo, Lidia.
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lunes, 9 de febrero de 2009

Epilepsia

El origen de la epilepsia es una lesión o alteración en el funcionamiento cerebral. Se da entre seis y ocho de cada mil personas y la mayoría llevan una vida prácticamente normal.

La epilepsia es un trastorno en el cerebro en el que un grupo de neuronas se descargan de forma incontrolada, brusca, excesiva y repetida; este grupo de células va a ser el foco epiléptico. Durante esa descarga se van a producir lo que conocemos como ataque epiléptico, cuyas características van a verse determinadas por la zona del cerebro en la que se produzca la descarga. Serán episodios de poca duración pero que pueden ser muy escandalosos y peligrosos por lo que puedan acarrear. Por ejemplo, si se producen convulsiones y el paciente está solo podría golpearse y tener lesiones importantes.


Causas

Las causas principales de epilepsia son múltiples y variadas, y en muchas ocasiones no se pueden definir, presentándose la mayoría en la infancia. Se trata entonces de epilepsia idiopática o criptogenética, y viene determinada por factores hereditarios.

Por otro lado, podemos hablar de epilepsia sintomática, cuando es consecuencia de una lesión cerebral ya conocida. En la infancia se producen generalmente a causa de infecciones, traumatismos y por falta de oxigenación al cerebro durante partos complicados, que hacen que células cerebrales mueran dando lugar a la enfermedad.

En adolescentes y adultos se puede producir como consecuencia, también, de traumatismos craneales: caídas, golpes, accidentes de tráfico... Además, los tumores cerebrales, malformaciones, infecciones del sistema nervioso (meningitis, encefalitis, etc.) y las drogas.

En edades más avanzadas se suelen dar por derrames cerebrales e infartos.

Las crisis epilépticas

Las crisis epilépticas se pueden manifestar de muchas formas. Algunas son muy aparatosas, como ya se decía al principio, pero en otras ocasiones pasan desapercibidas. Por esta razón se clasifican en tres grupos, en los que los síntomas serán distintos: las crisis generalizadas, las parciales o focales y las inclasificables.
  • Son crisis generalizadas aquellas que se originan cuando la descarga eléctrica neuronal se produce desde el principio en todo el cerebro simultáneamente, de forma difusa. Este tipo de crisis pueden conllevar convulsiones o no. Se pierde la conciencia desde el principio del ataque.
  • Las crisis focales o parciales se dan cuando la descarga afecta a un "foco", es decir, a una pare concreta del cerebro. Pueden ser simples o complejas. Las simples constan de síntomas variados dependiendo de la zona del cerebro en que se encuentre el foco; así se pueden producir sacudidas rítmicas en las manos, pies y cara; se perciben olores, sabores y sonidos; alucinaciones visuales; recuerdos, etc. Las crisis parciales se caracterizan por la pérdida de conciencia, al igual que las generalizadas, pero durante unos instantes en los que el paciente tiene la mirada perdida, no obedece a lo que se le dice y realiza movimientos automáticos, como gesticular con las manos, movimientos de chupeteo, de deglutición, repetición de palabras que, a menudo, son incoherentes, etc. Al "despertar" de su estado de crisis, el paciente no recuerda nada y se encuentra confuso.
  • Las crisis inclasificables, como su propio nombre indica, son el resto, que no podemos clasificar debido a que los síntomas no se pueden incluír en el resto de grupos.

Diagnóstico

El diagnóstico clínico de la epilepsia se basa en la descripción de los síntomas por el paciente y las personas que le rodean y que han presenciado las crisis. Por esta razón es importante quedarse con las características de los ataques, para poder ser más concisos a la hora de comentárselas al médico y que así el diagnóstico sea más preciso.

Existen enfermedades que, por sus síntomas, podrían aparentar ser epilepsia y que en realidad no lo son: las bajadas de azúcar y la tensión arterial, las crisis histéricas, etc., que también pueden producir pérdidas de conciencia, convulsiones y movimientos anormales. Así que, para detectar si se trata de epilepsia, un neurólogo va a realizar una serie de exploraciones:
  • Examen neurológico, en el que se observa la fuerza, la sensibilidad, los reflejos, el equilibrio, el campo y agudeza visuales, la motilidad ocular, el estado mental, etc.
  • Análisis de sangre, con el que se va a determinar la cantidad de azúcar en sangre, las vitaminas, el calcio, cómo funcionan el riñón y el hígado, si existe infección... A veces también se analiza la orina e incluso, el líquido cefalorraquídeo (el que rodea al cerebro).
  • Electroencefalograma, que permite observar la actividad eléctrica del cerebro a través de unos electrodos que se colocan sobre la superficie del cuero cabelludo, actividad que se registra. En ocasiones se complementa con ciertos estímulos, como destellos de luz repetidos o haciendo respirar al paciente rápida y profundamente por la boca, lo que permite observar cómo reacciona el cerebro y descubrir focos que podrían haber pasado despercibidos. El electroencefalograma se realiza durante unos minutos, pero también cabe la posibilidad de mantenerlo conectado durante las veinticuatro horas de un día, durante la actividad normal del paciente, para así observar con más precisión sus impulsos. Se podría realizar en el hospital o en casa, con "monitorización ambulatoria".
  • TAC craneal o escáner, que nos permite diagnosticar diversas lesiones como hemorragias, infartos, tumores, malformaciones, etc., estudio que a veces obliga a inyectar un contraste yodado por vía endovenosa.
  • Resonancia magnética, que se va a realizar, sobre todo, en caso de embarazo, puesto que no utiliza rayos X y permite estudiar, previa inyección de un contraste ferromagnético, las posibles lesiones. No se puede realizar si el paciente porta marcapasos o elementos metálicos.
  • Tomografía, que permite estudiar el flujo sanguíneo al cerebro mediante la inyección vía endovenosa de una sustancia radioactiva pero inocua para el organismo; puede, en algunos casos, ayudar a localizar focos. Existe un tipo de tomografía, la tomografía de emisión de positrones, que mide el metabolismo de las partes del cerebro (su funcionamiento celular); permite así localizar la zona de inicio de la crisis puesto que su actividad metabólica es distinta.




¿Cómo tratar al enfermo de epilepsia?

La epilepsia se trata con medicamentos, pero además se deben tener en cuenta una serie de recomendaciones, y, en muy pocos casos, se puede acudir a la cirugía.

  • Un paciente epiléptico debe realizar controles de forma periódica, para evitar o minimizar el riesgo de complicaciones.
  • Las convulsiones epilépticas son sacudidas de todo el organismo de forma rápida y continua durante unos segundos o minutos. Cuando a una persona le dan convulsiones debemos ante todo evitar que se lesione debido a los golpes que puede darse al sufrir tales movimientos incontrolados.
¿Qué hacer en caso de convulsiones?
1. Lo primero que debemos hacer es colocar a la persona en un área libre del suelo, apartando muebles u objetos con los que se pueda herir.
2. A continuación colocaremos un cojín, chaqueta, lo que tengamos a mano que pueda amortiguar los golpes para colocarlo bajo su cabeza y evitar así traumatismos craneales contra el suelo (por supuesto, que no contengan botones o cremalleras u objetos que puedan lastimarle aún más).
3. Aflojaremos aquello que le oprima: prendas muy ajustadas, sobre todo rodeando al cuello.
4. Por si existe vómito, debemos colocar a la persona de lado, para evitar así que se ahogue.
5. Si tiene tratamiento, haremos lo que el médico ya haya indicado para estos casos.
6. Esperaremos a que se recupere y a la asistencia médica, vigilando al paciente, sus constantes vitales (pulso, frecuencia...).


Lo que nunca debemos hacer en caso de convulsiones es colocar objetos entre los dientes, ni nuestros dedos. Tampoco debemos restringirle, oprimirle, moverle (a menos que corra riesgos de lesión). No trataremos de evitar la crisis, puesto que él o ella no es consciente de lo que está pasando, así que no puede hacer nada. Por último, no debemos administrar por vía oral nada hasta que esté totalmente lúcido y calmado.

En posteriores entradas hablaré sobre otros aspectos de la epilepsia, como lo que sucede en mujeres embarazadas, cómo le afecta a un niño en el aprendizaje, etc.

Hasta entonces.
Un saludo, Lidia.



Fuentes:

Enciclopedia Médica Familiar. Espasa.
Wikipedia
Medline Plus
Vídeo extraído de Youtube.

domingo, 18 de enero de 2009

Encuentran un pie y una mano en el cerebro de un bebé al operarle de un tumor

En la última entrada os hablé de los tumores, más en concreto, de los tumores cerebrales. Navegando por la red se pueden encontrar cosas muy interesantes, pero en este caso encontré algo muy curioso:

A un bebé le descubrieron un tumor cerebral; cuando se lo extirparon, hallaron un pequeño pie y parte de una mano que se habían desarrollado en el cerebro del bebé. Este caso me recuerda a un tipo de tumor del que a penas hablé en la entrada anterior, los teratomas, en los que partes corporales se forman dentro del organismo debido a que ciertas células crecen sin control pero lo hacen especializándose, llegando a formar zonas con vello, pies, manos... son casos poco comunes, pero que se dan. En el artículo siguiente no dicen que se trate de un teratoma, sino que hablan de "feto dentro de feto".


En estos casos, de "feto dentro de feto", lo que sucede es que durante la fecundación las células se dividen mal, de tal modo que lo que iban a ser gemelos no llegan a serlo: uno queda atrapado dentro del otro. Por lo general dicho feto queda atrapado en el estómago del otro, pero en este caso quedó en el cráneo. Son muy pocos los casos que se dan (ocurre en sólo uno de cada 500.000 nacimientos, según Reuters).


Encuentran un pie y una mano en el cerebro de un bebé al operarle de un tumor
Madrid, 22 diciembre 2008 (mpg/AZprensa.com)


El doctor Paul Grabb, cirujano pediátrico, señaló que Sam se curó después de someterse a la operación, el pasado mes de octubre.


Cirujanos estadounidenses que operaban a un bebé de un tumor cerebral encontraron que dentro de la cabeza del pequeño Sam Esquibel, de tres días, hallaron un pie perfectamente formado, así como la formación parcial de otro pie, una mano y un muslo.

Los doctores operaron a Esquibel después de descubrir lo que parecía ser un tumor microscópico tras realizarle una resonancia magnética, pero mientras extirpaban este tumor encontraron el hallazgo que atribuyeron a un caso de "feto dentro del feto" en el cual un gemelo comienza a formarse dentro de su hermano, según informa la BBC.

Sin embargo, el equipo médico del Memorial Hospital en Colorado aseguró que estos casos suceden de forma muy extraña en el cerebro y que también puede haber sido un tipo de tumor cerebral congénito, aunque estos tumores no suelen suponer el crecimiento de un pie o una mano, según los médicos.

El doctor Paul Grabb, cirujano pediátrico, señaló que Sam se curó después de someterse a la operación, el pasado mes de octubre. "Parecía un parto de nalgas de un bebé, saliendo del cerebro", manifestó Grabb. "Encontrar una estructura perfectamente formada (como esta) es extremadamente único, inusual, sin precedentes", aseguró.

Los padres de Sam, Tiffnie y Manuel Esquibel, declararon que su hijo se encuentra en casa pero se enfrenta a análisis de sangre mensuales para comprobar si hay señales de cáncer o de regeneración, junto con una terapia física para mejorar el movimiento de su cuello, aunque aseguraron que se ha recuperado prácticamente de la intervención. "No podría saberse a no ser por la cicatriz que tiene allí", afirmó su madre.

Un miembro de la organización Tumor Cerebral de Reino Unido, Trevor Lawson, manifestó que incluso con las técnicas más modernas, "los cirujanos no pueden estar totalmente seguros de lo que encontrarán cuando entran en un cráneo". "Aún así, es un caso excepcionalmente raro", aseveró Lawson.

"Es bueno saber que Sam se está recuperando bien, ya que los tumores cerebrales matan ahora a más niños que ningún otro cáncer sólido y es esencial que se realice una mayor investigación para identificar cuál es su causa", opinó Lawson.

"Donde se obtiene el consentimiento apropiado, los sucesos extraños como estos pueden dar en ocasiones un material genético inapreciable que daría a conocer el origen de estos tumores traumáticos", señaló.



Noticia extraída directamente de www.azprensa.com

Otras fuentes:
www.giraos.com
www.bebesymas.com
www.reuters.com


martes, 13 de enero de 2009

Tumores cerebrales

Los tumores son una de las amenazas para la salud más temidas actualmente. Un tumor es una masa anormal en el organismo, que llega a unas dimensiones exageradas debido al crecimiento descontrolado de algunas células, que hace que aparezca un bulto. Los tumores pueden aparecer en diversas partes del cuerpo y en función de ello se denominan llevando el nombre de dicha parte.


Existen varios tipos de tumores en función de los daños que ocasionan. Si un tumor tiene la capacidad de invadir y destruír a las células que le rodean es un tumor maligno, mientras que si no puede hacerlo será benigno.

Los tumores benignos, como norma general, no se extienden a otras partes del organismo (proceso denominado metástasis), y no son cancerosos. Este tipo de tumores no suponen un riesgo para la vida prácticamente nunca. Son ejemplos de tumores benignos los papilomas que salen en la piel, como verrugas, quistes...; nevus, que se forman en la piel con tejidos distintos, como un lunar; angiomas, que se componen de pequeños vasos sanguíneos o linfáticos (las manchas de nacimiento); etc.

Al contrario, los tumores malignos sí tienden a expandirse a otras zonas a partir de aquella en la que se inicia por medio del flujo sanguíneo o linfático al desprenderse del tumor alguna de las células. Cuando un tumor es maligno y puede invadir tejidos u órganos distintos a su inicio, se trata de un cáncer.

Los tumores, además de clasificarse en función del área en que se originan, se pueden dividir en tres tipos:
  • Los carcinomas son cánceres iniciados en el epitelio, es decir, las células que recubren a los órganos. Son cánceres de este tipo el de mama, el de útero, el de piel, el de boca, el de colon, el de estómago y el de pulmón.
  • Los sarcomas surgen en el tejido conectivo y de sostén, es decir, en las partes que rodean a cada célula. Aparecen en cualquier parte del cuerpo.
  • Los teratomas son unos tumores que aparecen normalmente en los ovarios, los testículos o el sacro y que tiene origen embrionario.
De aquí en adelante nos centraremos en los tumores que afectan al cerebro.

Tipos de tumores cerebrales

Los tumores cerebrales, como su nombre indica, se originan en el cerebro y raramente se extienden a otros órganos, aunque dentro del cerebro si pueden invadir zonas sanas; esto no impide que otros tumores de otras partes del cuerpo podrían estenderse al cerebro. Pueden ser primarios o secundarios:

Los tumores cerebrales primarios se originan en el cerebro y pueden ser malignos o benignos. Los más comunes son los meningiomas, que se inician en las meninges que recubren y protegen, como ya se vio en una de las entradas anteriores, al cerebro. Este tipo de tumor cerebral es más común en las mujeres que en los hombres. Otro tipo de tumor primario es el glioma, originado en las células gliales. Según lo fuerte que sean los cánceres se clasifican en grados, del I al IV, siendo el I el menos maligno y el más lento en crecimiento y el IV el más maligno. Normalmente, los tumores se pueden extirpar; en los de grado I es difícil que reaparezca, pero en los de grados superiores las probabilidades aumentan, siendo necesarios tratamientos de radioterapia y quimioterapia, a parte del tratamiento quirúrgico. Suelen aparecer en la infancia y a partir de los cuarenta o cincuenta años; tienen una gran influencia genética.

Los tumores cerebrales secundarios o metastásicos se originan en otra parte del cuerpo e invaden el cerebro. Se suelen encontrar tras haber diagnosticado el tumor original y se suelen tratar con radiación; y, a veces, con quimioterapia.

Síntomas de los tumores cerebrales

Los tumores cerebrales, si son malignos, destruyen e invaden a las células que le rodean; pero su crecimiento también implica presión sobre el cerebro, puesto que aumenta su volumen y se va abriendo paso. Esta destrucción celular y la presión producen una serie de síntomas:
  • La presión produce fuertes dolores de cabeza.
  • La irritación que el tumor supone puede dar lugar a epilepsia o convulsiones.
  • Puede producir problemas en el habla, en la vista, en el entendimiento, etc. dependiendo de la zona cerebral que se ve afectada.
  • Debilidad en algunas partes del cuerpo e, incluso, parálisis temporales y crisis en los movimientos (algunos movimientos en secuencias no se pueden realizar).
  • Es posible que el paciente no sea capaz de reconocer o relacionar objetos con el papel que estos desempeñan. La percepción se ve afectada.
  • Las mujeres pueden ver interrumpida la menstruación o producir leche sin estar amamantando.
  • Puede ser que las heridas del paciente cicatricen mal, que se vuelva obeso, que su apetito aumente o su piel se lesione con facilidad.
  • También pueden darse vómitos, alteraciones visuales...
  • El comportamiento se ve afectado: el paciente está irritable, indiferente, sensible, su memoria falla.
Como podemos ver, algunos de los síntomas que citábamos en el Alzhéimer se presentan también en esta enfermedad, pues la destrucción de las células cerebrales se ve presente en ambas.

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza mediante resonancia magnética o TAC (tomografía axial computerizada), pero la prueba más fiable es la biopsia, que consiste en tomar una muestra quirúrgicamente y analizarla para descubrir el tipo exacto de tumor que el paciente tiene.

¿Cómo tratar al enfermo de tumor cerebral?

Los enfermos de tumores cerebrales necesitan, ante todo, cariño y comprensión. Los cuidados de la entrada anterior pueden adaptarse bien, aunque algunos de ellos serían para casos sumamente extremos.

Subiré pronto más entradas relacionadas con el tema: tratamientos, radioterapia, quimioterapia, avances, en qué consiste la estirpación del tumor... Mientras tanto, os dejo una presentación que realicé este curso.



Hasta la próxima!


Fuentes:
Dmedicina
Wikipedia
RadiologyInfo




Acreditaciones

 
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